¿Quién ha sido mi mejor jefe y porqué?

Mi mejor jefe fue una persona con la que trabajé hace ya unos 25 años. Era una mujer pero no creo que tenga importancia para lo que os voy a explicar.

Hombres y mujeres, jóvenes y seniors todo el mundo puede ser buen o mal jefe.

Os cuento:

Estaba recién salida del horno de la universidad. Todos sabemos como son la mayoría de las universidades en nuestro país. Conocimiento teórico a tope, buena base de trabajo, disciplina, pensamiento crítico pero de práctica 0.

Y tienes tu primer trabajo, como becaria. Y entras a trabajar y tiemblas solo de pensar en todo lo que vas a tener que hacer y al mismo tiempo tienes unas ganas y una ilusión tremendas. Te sientes importante, adulta, maravilloso momento.

Quién ha sido mi mejor jefe y porqué

¿Porqué ha sido mi mejor jefe?

  • Ha sido de todas las personas con las que he trabajado con la que mas he aprendido.
  • La que mas me ha hecho reflexionar, exprimirme la cabeza.
  • La que mas me ha hecho esforzarme, la mas exigente.
  • La que mas me ha ayudado a seguir formándome y a reflexionar sobre mi futuro.
  • La que mas ha creído en mi, mas que yo misma en esos momentos en los que como os contaba estaba empezando mi carrera profesional.
  • La mas inteligente y la que mas se ocupaba de su propio crecimiento profesional y personal, siempre estaba leyendo, consultando, hablando con otros para absorber conocimientos.
  • La que mas animos me ha dado.
  • La que mas tiempo personal me ha dedicado.
  • La que mas y mejor me ha visto, como persona y como profesional.

¿Cómo era esta jefa?

Algunas de las cosas ya las habéis leído en el punto anterior pero voy a intentar ir mas al fondo de la cuestión.

Era como comentaba inteligente, pero no paraba de aprender, la recuerdo con libros en la mesa, atendiendo a cursos, preguntando, leyendo noticias del periódico y comentándolas con el equipo. Sus conocimientos profesionales eran extensos y profundos.

Además conocía a las personas y les dedicaba tiempo. Todo el mundo se sentía «visto» por ella, existías, de verdad y eso te hacía fuerte e importante. Siempre te pedía un poco mas de ti, puedes hacerlo mejor. Y te daba las herramientas para hacerlo si creía que necesitabas esa ayuda o apoyo.

La recuerdo exigente con todos, con ella misma la primera. Si nos caía algún marrón al departamento ella era la primera que ponía los hombros debajo, nos organizaba y decía, sin decirlo: ADELANTE! y salíamos adelante por supuesto.

Era una persona que inspiraba confianza, admiración y respeto. Y esas tres cualidades eran algo que se ganaba a pulso cada día no hablando, no gritando, no imponiéndose sino simplemente CON SU EJEMPLO.

Siempre tenía una palabra amable y sabía reconocer los logros de todos, con una nota, con una frase. QUÉ BIEN LO HAS HECHO! y solamente salías de la reunión queriendo hacer mas y mejor.

Si habías metido la pata lo hablaba contigo, seria, aportando críticas constructivas e ideas para evitar nuevos errores. Pensaba contigo, cómo ha pasado? porqué ha pasado? cómo podemos evitar que pase de nuevo? te sientes capaz de hacerlo? necesitas ayuda en algo? Salías de nuevo reforzada como persona.

Pensaba en el desarrollo a futuro de su equipo, supongo que era un reflejo de sus ganas de seguir aprendiendo. Siempre tenía momentos para hablar de como ibas evolucionando, qué metas querías conseguir, cómo te veías en 1 o 5 años. Qué otros intereses tenías en la vida…

Nos defendía con uñas y dientes. Si algo pasaba, si alguien «se metía» con nuestro departamento. Siempre se ponía delante: HA SIDO RESPONSABILIDAD MIA

Tenía una capacidad de trabajo grande, era muy disciplinada y responsable. Trabajábamos mucho y bien.

Tenía un sentido del humor fantástico, había momentos en los que todos estábamos a tope con lo nuestro y siempre encontraba el momento de hacer una parada técnica y hacernos reír a todos.

O aparecía una mañana y te dejaba algo en tu mesa. No me refiero a regalos sino a detalles, por ejemplo: Un recorte de un periódico de algo que sabía que te interesaba. Eran pequeñas cosas que te hacían saber que le importaba su equipo, que te escuchaba y pensaba en todos.

Escribo estas líneas y noto que me emociono pensando en esos momentos.

Para mi supusieron un gran comienzo en mi carrera, porque me dieron la confianza que necesitaba para seguir, para salir al mundo y creer en mi.

Gracias Cristina por ser una grandísima jefa.

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